Cartes: “Todavía hay mucha soja sobre tierras del Estado”

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El presidente de la República, Horacio Cartes, visitó el asentamiento Santa Lucía del Alto Paraná para inaugurar las primeras obras a favor de las 575 familias que se asentaron en las más de 3.500 hectáreas, tierras del Estado recuperadas a favor de los campesinos.

 

Cartes expresó su deseo de que esta comunidad se convierta en modelo para otros asentamientos y afirmó que hay aún muchas tierras del Estado por recuperar. “Todavía hay mucha soja sobre tierras del Estado y no vamos a claudicar un milímetro, en este país no falta tierra, falta determinación, falta patriotismo, pero mientras Dios nos dé salud y nos dé vida no faltará ni lo uno ni lo otro, la decisión está tomada y las tierras del Estado es a ustedes a quien les pertenece”, dijo el presidente a los campesinos que se instalaron en las tierras que habían sido irregularmente utilizadas por productores de soja.

El presidente destacó que ese acto, que consideró como una “reparación histórica” a favor de los sectores más pobres del país, es el regalo que él mismo había deseado para su primer año de gobierno, que se cumplió el 15 de agosto pasado.

“Este es el regalo que quería recibir por mi primer añito de gobierno, verlos, sentirlos, y darles el abrazo más grande y fraternal. Este es el día más feliz en un año, hoy es el día más feliz de mi gobierno, estar aquí con ustedes en este lugar, porque yo sé que es posible, pero yo quiero ver más cosas”, dijo.

Señaló que hubiera deseado ver más casas construidas y más cosas hechas en la comunidad, pero que las cosas no han tenido la velocidad deseada. Hasta el momento solo un grupo de las más de 500 familias cuentan con viviendas edificadas y otros aún tienen precarios techos, pero ya enclavados en las tierras que le fueron asignadas.

“Quería ver más casas, quería ver más cosas hechas, lamentablemente las cosas no van a la velocidad que uno quiere, pero acá no faltará salud, no faltará educación, no faltará asistencia y todo el acompañamiento. En esta tierra no podemos fracasar”, dijo el presidente.

 

Una reparación histórica

El presidente Cartes consideró esta primera recuperación de tierras originalmente destinada a campesinos sujetos de la reforma agraria, pero que habían sido usufructuadas irregularmente por productores de soja, y la consiguiente formación de un asentamiento en ellas, como un hecho de reparación histórica.

“Este no es un acto político de ninguna manera, pero yo llegué a la presidencia a través de un partido cuyo eje es su doctrina agrarista, es el partido de la gente más humilde, y lo teníamos muy olvidado si no totalmente olvidado (…) Esto que estamos viviendo hoy no es más que una reparación histórica, estoy inmensamente feliz y sé que estamos apenas cumpliendo con ustedes”.

Recordó que fueron 14 años que este grupo de campesinos que hoy se instalan en estas tierras, unas de las más productivas del país, andaban deambulando, con promesas falsas de personas que lucraron en base a la necesidad de estas familias, en busca de unas tierras donde asentarse.

“Ustedes siempre fueron el vehículo para oportunistas, para algunos ocupar tierras, para otros sacar rédito político o dinero de algunos de los estamentos del Estado. Aquí no son vehículos de nada, acá les puedo asegurar en nombre mío y los compañeros que nada me va hacer más feliz que poder venir a inaugurar las obras que faltan y poder ver que a ustedes, a sus hijos y a las generaciones que vienen, les estamos ofreciendo algo que no es otra cosa que derechos constitucionales y derechos humanos”.

“Todo el esfuerzo que vamos a hacer es simplemente para ponernos al día con la deuda que tenemos con ustedes”, afirmó.

 

Santa Lucía como modelo

Cartes expresó en su discurso que su sueño es convertir a Santa Lucía en un asentamiento modelo para replicarlo en otras partes del país. “Este es el principio de muchos sueños que tengo y esto quiero que sea el ejemplo”, dijo.

“Esto quiero que sea el gran inicio, y quiero que esto salga como estoy soñando, porque después vamos a repetir, vamos a ver Santa Lucía”, añadió.

Sostuvo además que el modo de ayudar al desarrollo de los campesinos “no es sacarle de un chiquero y ponerle en otro chiquero” sino brindarle el apoyo necesario, con tecnología y capacitación, porque, según dijo, “nadie es mejor que nosotros y nadie va a hacer mejores cosas que nosotros”.

Consideró que en estas tierras en que las familias se han instalado no se puede fracasar. “Vamos a copiar de algunos modelos que funcionan bien. Con este valor de la tierra nosotros podemos comprar las maquinarias que queremos, y podemos pagar tranquilamente, vamos a tener crédito, vamos a saber usar, yo estaré a su lado porque voy a firmar al lado de ustedes y si ustedes no pagan yo pagaré”, dijo.

“Nosotros ya tenemos que preparar a estos niños, hay escuelas agrícolas, mandemos a nuestros niños y nuestros jóvenes ya a manejar tractores, cosechadoras, que cada día son más complejas, pero estas tierras yo les aseguro”, añadió.

El presidente dijo que los bueyes con arado ya solo sirven para los cuadros y que la tierra exige ya hoy en día ser trabajada con tecnología y siembra directa, plantando los cultivos más rentables y con acompañamiento del Estado, para que los productores tengan la mejor comercialización, sin intermediarios.

“Cualquier campesino de Rusia, Francia o Estados Unidos querría tener 2.000 hectáreas de esta tierra, que es una bendición de Dios. Esto es un sueño mío y de muchos de nosotros. Yo quiero trabajar con ustedes, creo que tengo mucho que aportarles en forma personal”, concluyó el presidente.

 

Finalmente pidió a todos la ayuda para poner toda la energía, para poder “lucirnos con ustedes” y después “mostrar esto a la gente que ya no nos cree más”.

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