Ciudadanía esteña juzga gestión de los Zacarías como “desastrosa”

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Escribe: Luis Alen.

Se cierra el círculo sobre el clan esteño, como lógico corolario de la definición obtenida por el presidente Horacio Cartes en la mesa directiva del Congreso. HC exhibió sus cualidades de consumado estratega político, al tenerle controlado a su rival político, Javier Zacarías Irún, para la elección sin contratiempos en la Cámara de Diputados, para después dejarlo descolocado con el pacto azulgrana del Senado.

El as bajo la manga de HC, Blas Llano, no es más que la continuidad del matrimonio de conveniencia entre el cartismo y el llanismo, ya evidenciado en ocasión del acuerdo colorado-liberal que llevó al juicio político a Fernando Lugo hace exactamente dos años e instaló el interregno de Federico Franco, durante el cual se multiplicaron las irregularidades en el manejo de los fondos públicos a las que ahora el gobierno de Cartes quiere poner fin.

Pero para que el Gobierno pueda frenar el descontrol de las cuentas estatales, debe comenzar por poner en vereda a las administraciones locales que como la municipalidad de Ciudad del Este son un verdadero barril sin fondo, donde no se conoce el destino de prácticamente gran parte de los recursos que maneja la intendencia, dominada por el Clan Zacarías.

La movida política cartista

Se nota que el Gobierno de HC es el primer interesado en aclarar las múltiples irregularidades denunciadas en el manejo de los Zacarías en la comuna esteña. Resulta un dato relevante que el líder del cartismo en Alto Paraná, José Ortiz, haya entregado a Cartes las pruebas del mal manejo de los fondos públicos en CDE, todo lo cual desencadenó después las acciones de los legisladores para escuchar y satisfacer los reclamos ciudadanos.

La presencia de los legisladores en la audiencia pública de esta semana, remite a una lectura política del tema, más allá de la sana costumbre de escuchar a la ciudadanía, que en el caso de Ciudad del Este ya se halla hastiada de la gestión desarrollada por los Zacarías, al punto que no se dudó en calificarla de “desastrosa” en el informe presentado a los cinco senadores y un diputado que acudieron a la cita.

Legisladores presentes

Los senadores Julio Antonio Quiñónez (ANR), Luis Alberto Wagner (PLRA), José Manuel Bóveda (UNACE), Hugo Richer (FG) y Eduardo Petta (EN), así como el diputado por Alto Paraná, Oscar González Drakefort (PLRA), se comprometieron a iniciar el proceso de investigación de las profusas irregularidades denunciadas, que van desde concesiones dudosas de terrenos municipales destinados a los mesiteros, hasta destinos inciertos a recursos procedentes del Fonacide.

Hasta ahí todo bien. Se prevé, en efecto, que sea una cuestión de mero trámite el pedido que harán los legisladores a la Contraloría General de la República para una auditoría seria al municipio de CDE, ya que el oviedismo, aliado del cartismo en el Senado, controla la CGR.

Pero el éxito de los procedimientos dependerá de atacar las bases de la impunidad judicial zacariísta. Con el pacto azulgrana vigente en el Senado, y con el apoyo adicional de los diputados liberales llanistas en Diputados, la movida cartista apunta también a desmontar el fuerte cerrojo defensivo instalado en el Poder Judicial, a favor del Clan Zacarías. De allí los primeros movimientos en tal sentido tanto en el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM) como con el proyecto de cambios en la Corte y, en general, en la administración de Justicia.

Lo lamentable sería que el llanismo, a cambio del apoyo a la ofensiva cartista, consiguiera cierta impunidad para algunas administraciones locales liberales o a ciertos casos “grosos” del anterior gobierno franquista que la fiscalía tiene en la mira. Pero sería como el precio inevitable a pagar por el apoyo liberal que necesita en estos momentos HC para consolidar su poder en la ANR.

Hasta ahora, el accionar de Zacarías Irún presenta un llamativo “doble discurso”, a través del cual dice apoyar a HC pero en la práctica hace todo lo contrario. Quizás esto influyó para que la disidencia colorada fracasara en el Senado para atraer más votos a su favor y así catapultar a la titularidad del cuerpo al senador Juan Darío Monges, en lo que se constituye en otra derrota electoral de ZI de las varias que ya exhibe a nivel nacional en su carrera política.

La disidencia colorada tiene un camino difícil por delante, en vista del fortalecimiento cartista, tanto dentro de la ANR como a nivel nacional con el apoyo llanista. Lo que está por verse también es hasta cuándo podrá mantenerse el maridaje Cartes-Llano, pero por lo menos se puede augurar una gobernabilidad hasta el primer trimestre de 2015. A partir de abril del año próximo, la definición de candidaturas para las internas partidarias de las municipales, agregada al tiempo de renovación de las directivas del Congreso, dará otro marco a las negociaciones políticas.

En este lapso de menos de un año de pacto azulgrana, HC debe poner toda la carne en el asador y lograr los resultados que le demanda la ciudadanía, tanto en obras y dinámica económica con creación de empleos, como en el aspecto clave de la seguridad pública. Pero, para ello, tendrá que afinar la puntería en la reorganización judicial, de tal forma a devolver la confianza ciudadana en la Justicia y desmontar la impunidad que protege los robos a las arcas del Estado, que son la causa de los generalizados desórdenes de las cuentas públicas, especialmente de gobernaciones y municipios.

Aparece así más debilitado el Clan Zacarías en su laberinto. Con la gradual pérdida de su poder político, se cierne el fantasma de la intervención sobre la comuna liderada por la esposa de Javier, así como la posibilidad cierta de que la unidad colorada pueda derrotar a ZI en la interna de la elección municipal del año próximo.

Con la derrota previsible, o con el veto judicial a una nueva postulación de la intendenta esteña, el liderazgo de Zacarías Irún en la disidencia se vería mucho más dañado, dejando espacio para el ascenso de Julio Velázquez o del joven diputado Oscar Tuma.

Por otro lado, para cualquier observador independiente de la política nacional, salta a la vista que HC tiene así el camino libre para cumplir con su objetivo de ejercer un mayor control sobre el destino de los ingentes recursos de los royalties y otros fondos que son puestos a disposición de los gobiernos locales, que son trascendentales para el éxito, a la larga, de la gestión gubernativa y el cumplimiento de las promesas al electorado.

Todo esto finalmente con la mira puesta en satisfacer la alta expectativa ciudadana que se plasmó con el triunfo electoral de HC en abril de 2013.

 

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