Crisis comercial

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Es tanto el compromiso que aguarda al nuevo gobierno, que quizás aun no sabe por donde empezar. En ese sentido, uno de los retos importantes que tendrá en su administración el presidente electo, Horacio Cartes, es la crisis económica que, desde hace tiempo, viene padeciendo Ciudad del Este.
El futuro mandatario paraguayo, quien viene del sector privado, conoce muy bien la problemática mercantil de la capital del Alto Paraná, por lo que se cree que imprimirá todo el esfuerzo posible, para sacar del atolladero a esta comunidad fronteriza, que hasta hace unos años atrás, era el principal pulmón económico por donde respiraba el país.
A nadie escapa la terrible recesión económica que experimenta esta región fronteriza, donde la mayoría de sus habitantes vive del comercio. El problema de esta realidad radica de forma directa en el estricto control aduanero que desarrolla en esta frontera el gobierno brasileño.
Sin embargo, algunos gremios del sector comercial y empresarial, coinciden en afirmar, que los operativos desplegados por la Policía y Receita Federal, no dejan de ser una “política persecutoria”, que viene siendo implementada, desde el gobierno de Ignacio Lula da Silva, con el solo efecto de acabar con el sector mercantil esteño.
El panorama no es nada alentador, atendiendo que la crisis está llevando al cierre temporal y definitivo de muchos negocios, con el consabido resultado, del despido masivo de empleados, pasando así a engrosar la larga de lista de desempleados existente en el Paraguay. Este es un drama social y un gran compromiso del presidente Horacio Cartes, que de a poco deberá ir solucionando, como el mismo prometió durante su campaña proselitista.
No obstante, este drama y varios otros déficit, que aquejan al estado paraguayo, deben ser resueltos entre todos los actores, que compondrán el futuro gobierno, porque es lógico, que sólo el Poder Ejecutivo no podrá hacer muchas cosas. La ciudadanía aguarda con mucha confianza, que se podrá dar vuelta la historia, en esta golpeada nación sudamericana.
El gobierno, que tomará las riendas del poder, a partir del 15 de agosto próximo, deberá introducir la problemática de Ciudad del Este en la agenda país. Los anteriores gobiernos, ni el actual, no le han dado la importancia necesaria a la crisis económica, que soporta la capital del décimo departamento.
Esta es la oportunidad para que la nueva administración, que asumirá el poder en 3 meses más, aborde con interés y responsabilidad esta grave situación comercial paranaense. La revitalización de Ciudad del Este es urgente y fundamental, por lo que el presidente Horacio Cartes tendrá que empezar un serio diálogo con su par, Dilma Rousseff, ya que el principal obstáculo, se llama Brasil.
El gobierno brasileño, en nombre del combate a la ilegalidad, lleva, desde hace años, una fiscalización rigurosa en la frontera con nuestro país, evitando con eso, que los denominados “compristas”, cada vez lleguen menos a los comercios de Ciudad del Este, generando una terrible recesión a la economía local.
El futuro equipo económico del próximo gobierno, deberá empezar a hacer andar en serio la gastada formalización del comercio fronterizo paranaense. Con dicha medida se buscará transparentar la actividad en la zona, y presentar eso como una póliza de seguro al gobierno brasileño, para buscar establecer una relación más armoniosa con la vecina nación.
El gobierno de Horacio Cartes tiene el compromiso de revertir la situación económica en esta zona fronteriza, hallando la panacea para la misma; porque de lo contrario se avizora una gran eclosión social, cuyas consecuencias pueden ser impredecibles.

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