Después de un buen tiempo, el último fin de semana la ciudad volvió a ver a una gran cantidad de compradores brasileños, aprovechando la Semana Santa y el feriado de Tiradentes (Joaquim José da Silva Xavier), del pasado lunes. Hubo buena venta, pero como siempre el efecto no fue uniforme en todos los sectores.
Un interesante movimiento comercial se registró este fin de semana en diferentes sectores del microcentro de Ciudad del Este. Así como hubo sectores que lo celebraron, hubo otros que igual se quejaron, señalando que el volumen de venta no es igual en todos los puntos de la ciudad.
“Muy buena venta. Mucha gente recorrió al menos esta parte de la ciudad”, señaló Simón Garcete, trabajador de la vía pública, sobre la avenida Luis María Argaña y Monseñor Rodríguez.
Entre los productos más solicitados sin dudas en primer lugar se encuentra los aparatos celulares, seguido de las computadoras de mano. “Si bien los celulares son las mercaderías más solicitadas, nosotros que vendemos ropas también hicimos una muy buena venta. Después de mucho tiempo volvimos a ver tanta gente así”, añadió el trabajador.
Otro aspecto que destacan los trabajadores de la vía pública es la gran presencia de turistas, es decir consumidores finales. “No estamos hablando solamente de sacoleiros, sino de consumidores finales, turistas que vienen a Foz de Yguazú a pasar la Semana Santa y de paso cruzan la frontera a realizar sus compras, principalmente regalos para la pascua”, refiere por su parte Agustín Benitez, mesitero.
El volumen de gente se concentró desde la avenida Carlos Antonio López (desde Monalisa) hasta la zona primaria, a lo largo de Monseñor Rodríguez. Lo mismo se pudo observar a lo largo de la avenida San Blas, desde Capitán Miranda (ex Oasis) hasta la ex oficina del Ministerio de Hacienda. “Este año la crisis me hizo quedar por(en) casa. En principio tenía previsto viajar a Villarica, pero como están acá las cosas no da para gastar así nomás, por eso me quedé y vine a trabajar el jueves, viernes y el sábado”, comenta por otro lado Andrea Rivarola, vendedora de gaseosa.
Muchos comercios cerraron sus puertas, otros mantuvieron abierto el jueves. El viernes la actividad sólo se registró en las primeras horas de la mañana. Muchos antes del mediodía ya cerraron sus locales. “Si no llovía el jueves, la venta hubiera sido mucho mejor, pero todos nos concentramos para el sábado y no fue en vano, la calles se llenaron de visitantes”, añadió.
Crisis
Ciudad del Este viene atravesando por momentos muy difíciles, situación que se arrastra desde diciembre del 2010, cuando empezó la crisis económica de los Estados Unidos, a lo que se suma el impacto del endeudamiento a través de la tarjeta de crédito de los consumidores brasileños, lo que atentó contra la capacidad de compra de los principales clientes del comercio local.
La mejoría de la economía de los Estados Unidos hizo que el real perdiera terreno y se devaluara, lo que también perjudicó al comercio local, tomando en consideración que toda la oferta se cotiza en dólares. Este hecho puntual, obliga a los brasileños a invertir más reales, para realizar sus compras en la ciudad. Hoy la situación es más equilibrada, pero nunca volvió a recuperar los volúmenes de venta registrados entre el 2009 y el 2011, coinciden en señalar empresarios y comerciantes de la zona.





























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