Algunos medios escritos regionales afines al clan Zacarías dieron a entender que el presidente Horacio Cartes daría su apoyo a la actual intendente de Ciudad del Este, Sandra McLeod, para las próximas elecciones municipales.
Reacciones de políticos cartistas de la región no se hicieron esperar, desmintiendo tal información, al tiempo de asegurar que el movimiento interno Honor Colorado presentará candidaturas en todo el país, y que bajo ninguna circunstancia entregará la “corona” de la comuna paranaense al grupo político que, desde el 2001, maneja la institución como una empresa privada y sobre el cual pesa muchos cuestionamientos.
El clan Zacarías, fiel a su estilo de hacer política, basado en un marketing tramposo, trata con este tipo de información confundir a la ciudadanía. El hecho por demás es peligroso, porque descontextualiza la expresión del propio presidente de la República, que en ningún momento, durante su estada, el viernes último por Alto Paraná, manifestó que brindará su apoyo a la jefa comunal esteña.
Muy hábilmente el jefe del clan, Javier Zacarías Irún, recurre a medios periodísticos afines a su proyecto político, para tratar de embarrar el campo proselitista, tomando en cuenta que la popularidad de los actuales inquilinos de la municipalidad local ha experimentado una caída estrepitosa, por lo que mantenerse por otro periodo más en el cargo ya no será una tarea muy fácil, como en anteriores elecciones.
La mala gestión de los Zacarías, que desde hace 13 años se anidaron en la municipalidad de Ciudad del Este, ha generado una reacción ciudadana, que ya está cansada del manoseo del que es objeto, diariamente, por sus autoridades. De ser cierto el eventual apoyo de Cartes al clan Zacarías para las municipales, el mismo significaría la extinción de HC del escenario político.
Esta jugarreta del clan Zacarías, recurriendo a medios afines a su proyecto dinástico, no es otra cosa que la desesperación por el descontento generalizado de la población paranaense, con relación al manejo torcido que se le da a los recursos públicos. Tanto Javier Zacarías, ex intendente y su esposa, Sandra McLeod, actual jefa municipal, siempre se desentendieron de las múltiples denuncias de corrupción, que desde siempre acompañaron ambas gestiones.
A pesar de que varias de estas denuncias tienen elementos incontestables contra el estamento municipal, el clan Zacarías nunca tomó medidas contra los funcionarios deshonestos. Al contrario, lejos de castigarlos, los premian, como el caso del actual director de Tránsito de la institución, Carlos Florenciáñez, quien fue destituido por mal desempeño en el cargo. Sin embargo, poco tiempo después, la intendenta Sandra McLeod lo repuso en la actual función.
Por tanto, sería una gran incoherencia del mandatario, que, públicamente esté ofreciendo su apoyo a una intendenta que hace mal sus deberes, y sobre cuya administración pesa dudas de honestidad y transparencia. El presidente Horacio Cartes viene pregonando la claridad y la excelencia en la función pública, y mal sería que esté otorgando su respaldo a una gestión plagada de irregularidades.
Es por demás preocupante que se continúe con la manipulación y el sometimiento a cierto grupo político, que sólo busca saciar el apetito personal, y olvidando las verdaderas necesidades del pueblo. Hoy Ciudad del Este atraviesa por una de sus peores crisis; pero los responsables de buscar alguna solución al problema, se muestran indiferentes y priorizan cuestiones particulares ante las institucionales. Basta de manipulaciones.





























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