No cambió nada

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Con todo lo ocurrido en los últimos meses del 2013, se esperaba que en este nuevo año que comienza andar, la clase política paraguaya daría un giro de 180 grados, con relación a la pésima imagen que proyecta ante la ciudadanía. Sin embargo, continúa en lo mismo, mintiendo y sirviéndose del pueblo. Y lo peor, esquilmando las arcas del Estado, como los últimos y escandalosos hechos de corrupción que sacudieron al país últimamente.
Aquí en la capital del Alto Paraná y segundo municipio más importante de la República, Ciudad del Este, también estamos muy bien “representados” por el clan Zacarías, que convierte, anualmente, la comuna local en un verdadero carnaval, en cuanto hace al derroche del dinero público.
Este clan perverso no tiene límite a la hora de gastar la plata de los contribuyentes para sus caprichos personales, como lo está haciendo ahora, donde la pareja municipal (Sandra McLeod y Javier Zacarías) está disfrutando de sus vacaciones por los Estados Unidos.
Mientras tanto, aquí los funcionarios de la institución hace 3 a 4 meses que no perciben sus salarios (sic), pero la intendenta junto a su familia, sin el mínimo sentido de humanidad, se pasa “castigándose” por el extranjero, gastando la plata de todos los contribuyentes de este distrito fronterizo.
Este es el grupo político que se anidó en el segundo municipio más importante de la República desde el 2001. Hace 13 años que este clan convirtió la comuna esteña en un negocio privado, y hoy esto está sustentado con la gran fortuna amasada por la familia Zacarías y su inmediato entorno.
La impunidad es la principal aliada de este clan, para seguir esquilmando los recursos del Estado. No hay antecedentes de haber sido investigado por la justicia o que la Contraloría General de la República (CGR) haya realizado una auditoria de gestión del anterior intendente, Javier Zacarías o de la actual, Sandra McLeod de Zacarías.
Siempre se manejó y quiere seguir manejándose al amparo de la impunidad, prepotencia e influencia política ganada con los poderes fácticos. Esta “receta” pretende seguir imponiendo Javier Zacarías Irún en esta comarca fronteriza. Indudablemente no está en el deseo del mismo alinearse al “Nuevo Rumbo” que intenta imponer en esta República el actual gobierno presidido por Horacio Cartes.
Las autoridades nacionales, llámese, Poder Judicial, Congreso o Poder Ejecutivo, tendrán que poner coto al libertinaje de este grupo dominante de esta zona fronteriza del país. El pueblo ya se cansó al atropello permanente del que es objeto en sus derechos. La institución pública tiene un claro fin de servir al pueblo y no servirse de ella, como lo viene haciendo más de 13 años el clan Zacarías.
Hasta cuándo se debe soportar la arrogancia del clan, que se pasa hablando de “honestidad y transparencia” en la gestión al frente de la municipalidad, pero en la realidad, la institución hace aguas por todos los costados. Una administración plagada de irregularidades, pero que ni un fiscal de Delitos Económicos, mucho menos la Contraloría, osa abrir una investigación, para conocer la realidad sobre lo que encierra más de 13 años de gestión de la familia Zacarías al frente de la comuna paranaense. Lo único claro y concreto, es que la pareja Zacarías-McLeod goza de una excelente salud económica, con inmuebles, tanto en el país, como el extranjero, condominios lujosos, automóviles del año, cuentas corrientes en entidades bancarias nacionales e internacionales y otros lujos. Sin embargo, no se conoce antecedentes laborales, que le permita al cónyuge acumular una inmensa fortuna. Nada ha variado que apunte a esclarecer estos hechos.

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