Una verdadera rosca mafiosa estaría operando en la municipalidad de Ciudad del Este, cuyo centro operativo se encontraría localizado en la propia Dirección de Catastro, donde los responsables se dedican a comercializar y a despojar de fincas comunales a antiguos ocupantes, y terminan vendiendo a terceros, totalmente de manera fraudulenta.
Es el caso presentado con la señora Lydia Noemí Venegas Maidana, que hace 20 años es ocupante de un terreno de 18 x 30 metros, Primera Fracción, Lote 12, Manzana 9, ubicado en el barrio Santa Ana.
De acuerdo al relato de la víctima, ella seguía pagando todos los impuestos correspondientes por el terreno en la municipalidad, cuando el 24 de setiembre del 2013 accedió a un documento, donde la señora Berna Estela Aguilera de Centurión, había remitido una nota al titular de la Junta Municipal, Nery Alipio Jara, donde solicita la adjudicación y compra del inmueble. Aguilera de Centurión es esposa de Carlos César Centurión Afara, pariente del actual vicepresidente de la República, Juan Afara, y de acuerdo a datos fiables, habría de por medio primado una fuerte influencia política para materializar el negociado o la estafa.
Norma Lugo, del área de contabilidad de la comuna paranaense sería la ideóloga del despojo y comercialización de la finca. La misma borró todos los datos del sistema informático de la señora Lydia Noemí Venegas Maidana, legítima propietaria del terreno. La institución municipal facilitó todo para que se hiciera la escritura a nombre de Berna Estela Aguilera de Centurión, quien es hermana de la ex pareja de la víctima, con quien tiene tres hijos.
Otra funcionaria que estaría envuelta en este pillaje, es la encargada de catastro, arquitecta Victoria González. También la secretaria y confianza de la intendente, Sonia de Meza, habría utilizado su influencia para convencer a Sandra McLeod a firmar la escrituración. La víctima cuenta con recibo de pagos y otros documentos comprobatorios de que ella es la arrendataria original del terreno y avala que está a su nombre, como un recibo del 28 de setiembre del año 99.
Sandra avaló
con su firma
Lo que hoy ya es considerado una estafa y el caso ya ganó los estrados judiciales, fue avalado con su firma por la intendenta Sandra McLeod de Zacarías, quien rubricó la escrituración de la finca a nombre de Berna Estela Aguilera de Centurión, a través de la resolución 474/2013. También en el documento aparece la firma del secretario general de la comuna, Oscar Ocampos y del titular y secretario general de la Junta Municipal, Nery Alipio Jara y Blas Darío Domínguez.
En otra nota de la jefa comunal paranaense, de fecha 24 de setiembre del año pasado, recomienda al presidente de la junta, que el órgano legislativo dé su parecer a favor de Berna Estela Aguilera de Centurión, para la adjudicación y compra del inmueble.
Jurídica dio su parecer
y luego se revió
El 8 de octubre del 2013, el director jurídico de la municipalidad, abogado Braulio Duarte, en un dictamen dio su parecer a favor de la señora Lydia Noemí Venegas Maidana, para la escrituración del terreno.
Sin embargo, curiosamente, y por presión política y crematística de por medio, dos meses después de eso dio un giro de 180 grados y la jefa municipal firma una resolución, donde se reconoce la “cesión de derecho y acciones de un solar municipal y se autoriza la escrituración a nombre de Berna Estela Aguilera de Centurión”, quien es esposa del primo hermano del actual vicepresidente Juan Afara.
De esta manera, Duarte borró con el codo lo que escribió con la mano. Hoy la víctima de esta vergonzosa estafa, Venegas Maidana, deambula por los pasillos de la Junta Municipal, intentando hacer ingresar en razón a los ediles, quienes avalaron un pedido de la intendenta y dejando en la calle a una madre de cuatro hijos.
No es único caso
Este tipo de maniobra dolosa no es un caso aislado en la municipalidad de Ciudad del Este. Lydia Noemí Venegas Maidana es apenas una víctima más de las tantas que surgen en dicha institución y lo más grave, que las mismas autoridades estarían apañando, como se pudo observar en la resolución 474/13 con la firma de Sandra McLeod de Zacarías.
La comuna paranaense es un verdadero antro de corrupción, que desde el 2001, cuando el clan Zacarías tomó el poder, la ciudadanía no sabe qué hay adentro. Hace 13 años que la ciudadanía y diversas organizaciones sociales y políticas procuran que sea auditada la gestión de los Zacarías, pero hasta ahora ha sido en vano, porque la impunidad es más fuerte, ante cualquier intento de transparentar la gestión pública.





























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