Para el ingeniero Rubén Sanabria, de la Coordinadora Agrícola del Paraguay, el Indert (Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra) debe dialogar con todos los sectores, para evitar focos de violencia dentro del proceso de recuperación de tierras del Estado en la colonia Santa Lucía, Itakyry, norte de Alto Paraná.
Está claro que los que no son sujetos de la Reforma Agraria no pueden ocupar las fincas pertenecientes al Indert. Empero, aclaró que si el ocupante no es sujeto, pero el Estado paraguayo ya le otorgó un título, se impone la realización de un sumario para determinar quién otorgó el documento y para demostrar que el beneficiado no es sujeto de la Reforma Agraria. “En ese caso, se tiene que indemnizar al afectado, por lo que le hizo el Estado, si es que se le cobró por las tierras, y después se debe pedir la nulidad del título, para otorgarle a otro”, opinó el dirigente.
Según el profesional se debe respetar el proceso constitucional y demostrar con seriedad si existen tierras usurpadas en las colonias Santa Lucía y Laurel del Alto Paraná y Canindeyú. Según los datos, en la primera colonia hay solamente 190 familias y no será complicado verificar las documentaciones en una mesa de diálogo, donde cada uno tendrá la oportunidad de defenderse.
Sanabria recordó que los paraguayos, hijos de inmigrantes, son sujetos de la Reforma Agraria y en el caso de que sea extranjero con título anterior a 1992, también se debe considerar, porque la ley autorizaba la venta a extranjeros.
Agregó que es peligrosa la manera cómo se está llevando la recuperación de las tierras, porque ya hubo un muerto a consecuencia. “Deberían verificar primeramente los que tienen títulos, después los que pagaron, pero aún no cancelaron, ya que tienen un recibo oficial de la institución, y tercero, los que no tienen documentos como el certificado de ocupación, para ver quiénes son sujetos de la Reforma Agraria y demostrar que son moradores del lugar”, dijo.
“Si existe espacio, pues bien, vamos a buscar bajo un estricto control que esas personas que van a venir aquí no posean inmueble, no haya invadido terreno ajeno y no posee problema judicial”, agregó.
Distancia
Otro aspecto señalado por el integrante de la CAP es la distancia existente de la colonia Santa Lucía con los grandes centros urbanos de consumos, como Ciudad del Este, Presidente Franco, Hernandarias y Minga Guazú, para la venta de los productos.
“Se está pretendiendo establecer a las familias en terrenos de 2 a 3 hectáreas, para la producción hortigranjera. Qué va a pasar con esos emprendimientos, van a empezar a tener un costo mucho más elevado de producción y no van a poder competir con ese tipo de productos que ingresan del Brasil, incluso de contrabando. Se va a ahogar y puede ir otra vez a un fracaso”, afirmó el ingeniero.
Emprendimientos de este tipo, con pequeñas parcelas de dos a tres hectáreas, se debe hacer alrededores de las grandes ciudades. Para formar el cinturón verde de la ciudad, para proveer de productos hortigranjeros. Allí va a tener arraigo la gente.
Manifiesto
Los miembros de la Asociación de Productores de Santa Lucía y de la colonia Laurel siguen manifestándose al costado de la Supercarretera, en su segundo día de medida de fuerza.
Los vecinos dieron a conocer un manifiesto en la que repudian la posibilidad de reubicación de campesinos de otras localidades en la zona, ya que según señalan los propios familiares de los lugareños, los mismos no poseen un pedacito de tierra para trabajarlas.
Así también repudian cualquier tipo de violencia que suceden o puedan llegar a suceder en el sector. La comunidad de Laurel está ocupada por paraguayos y familias de paraguayos, una de las poblaciones más antiguas de Canindeyú, según el manifiesto.
Apoyamos la medida del replanteamiento de las tierras del Indert, para su mejor reubicación y el despeje de las tierras ocupadas irregularmente, para que puedan ser distribuidas a los propios pobladores de ese lugar, refiere en la parte final el documento.





























Facebook Comentarios