El presidente Horacio Cartes le habría retirado su “confianza” al líder esteño, Javier Zacarías, que en los últimos meses estuvo muy cerca del mandatario, situación que generó preocupación en el entorno más inmediato del titular del ejecutivo, conociendo los antecedentes del ex intendente esteño.
Hoy los medios periodísticos hablan que Cartes se habría alejado de Zacarías, teniendo como principal trasfondo la lucha por la titularidad en la Cámara de Senadores, donde el líder fronterizo quería imponer a su candidato, Juan Darío Monges. Sin embargo, éste no tiene la bendición del jefe de Estado y mucho menos de los hombres cercanos del ejecutivo, Juan Carlos “Calé” Galaverna, Lilian Samaniego, por citar algunos.
Todo lo que se especulaba desde afuera sobre una fuerte relación de amistad entre Cartes y Zacarías Irún, no pasaba de ser una figura aparente, tomando en cuenta los antecedentes del ex intendente paranaense, que poco le favorecen para ganar la confianza del mandatario. “Zacarías es un hombre peligroso y traidor, trabajó contra el partido colorado en las generales del 2008”, denunciaba poco después de aquella elección, el influyente legislador Calé Galaverna, que le ha puesto la cruz al político esteño.
Era de esperar, que ese fingido “amorío” no duraría mucho tiempo, tomando en cuenta los intereses políticos y crematísticos que impulsaban a Zacarías Irún a estar cerca del presidente. Pero Cartes, quizás, venía realizando un seguimiento sobre las andanzas del clan Zacarías, que últimamente recibió la repulsa ciudadana por seguir negándose a abrir las puertas de la municipalidad de la capital del Alto Paraná para una investigación de gestión contable.
El mandatario, que desde su campaña proselitista y luego de asumir el cargo, viene enfatizando la transparencia en la gestión pública, no puede arriesgar, públicamente, a otorgar su apoyo a ningún político o autoridad que se abroquele a una auditoría gestión, como lo viene asumiendo, desde el 2001, el clan Zacarías, que no permite que la Contraloría General de la República (CGR) efectúe una fiscalización en la comuna local.
De confirmarse este distanciamiento, el ejecutivo estaría dando un paso importante en el marco de la política de transparencia en la gestión pública. Si existe voluntad política por parte de las instituciones y organismos de control, la municipalidad de Ciudad del Este debe ser intervenida en el menor tiempo posible. Eso posibilitará conocer los entretelones que rodean a 13 años de gestión, que nunca conoció de una seria y verdadera investigación.
Horacio Cartes, debe renunciar a ciertas componendas políticas asumidas y tomar el toro por las astas, apoyando una futura intervención a la gestión del clan Zacarías, que maneja el dinero público como un negocio particular. Eso dará mayor preeminencia y fortaleza al gobierno de Cartes. Y lo más importante, que tiene el respaldo de la ciudadanía, que no ve la hora que se abra la “caja fuerte” de la municipalidad. (sic)
Es evidente que el acercamiento de Zacarías Irún al presidente de la República es buscando impunidad, tomando en cuenta que el clan se opone tenazmente a una auditoría o investigación a la administración municipal. Es más que innegable, que una eventual fiscalización condenaríala gestión de los Zacarías. Hoy se puede decir que el jefe del clan perdió la confianza del presidente. Sus mayores pecados son sus antecedentes.





























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