Tajante Cartes: pide a ZI que no le nombre al hablar

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Escribe: Luis Alen.

Contra su gusto, y por supuesto sin proponérselo, los liderazgos políticos de los diferentes partidos están cumpliendo el libreto que les estableció Horacio Cartes, con el fin de evitar el surgimiento de alguna señal que autorice el comienzo de las campañas internas para el ciclo electoralista que se inicia el año próximo y que ya no tendrá pausa hasta 2018. El hecho de la semana, sin dudas, y que es de interés para la capital altoparanaense, fue la reprimenda pública del mandatario a la pareja comunal de Ciudad del Este, para que ésta deje de nombrar o pronunciar su nombre, donde no es necesario (sic).

HC ha sido probablemente el presidente de la transición que más ha contado con gobernabilidad en su primer año de gobierno y esto lo consiguió con un trabajo de filigrana al neutralizar a la disidencia colorada, y al desacreditar al máximo a la clase política, sumida en sucesivos escándalos de corrupción que terminaron por diluir la ya descolorida imagen de los políticos ante la ciudadanía.

La adhesión liberal al Pacto Azulgrana vino a completar el escenario, no precisamente por pretender el éxito de Cartes en su gestión, sino por una necesidad de recomponer las maltrechas filas azules después de la debacle electoral de abril de 2013, bajo la batuta del inefable Blas Llano, un timonel de tormentas ideal para estos tiempos difíciles de llanura.

Lo cierto es que el presidente de la República ha puesto sobre el tapete las atávicas tropelías políticas al erario público, cometidas por sucesivos gobiernos y en la época stronista, pero lo hizo con el fin principal bien concreto de consolidar su propio poder, al mismo tiempo de frenar al ambicioso líder de Ciudad del Este, Javier Zacarías Irún, que si HC no le ponía un “estate quieto” a estar alturas por poco ya se hubiera declarado su sucesor en el poder para 2018.

Le prohibió a ZI citar su nombre

Por lo menos desde mayo se sabía que HC le había bajado el pulgar a ZI, pero éste no se daba por enterado o no quería reconocerlo en público. Hasta que el propio Cartes le pidió ahora que deje de nombrarlo en sus discursos en los que Zacarías indicaba que el presidente apoyaba la gestión de su esposa en la comuna esteña, tal como ocurrió en el caso de los desalojos de comerciantes de la “cuarta etapa” de la avenida Monseñor Rodríguez.

Y Horacio no podía elegir mejor escenario para decírselo a Sandra McLeod: la mismísima sala de sesiones de la junta de gobierno de la ANR, donde el presidente había dado una pincelada de su año de gestión, sin permitir ninguna discusión o pregunta del auditorio.

La molestia del presidente con ZI proviene básicamente del doble juego del dirigente altoparanaense, ya que éste por todos los medios trata de insertar en el imaginario popular –y más aún en su feudo de Ciudad del Este- la idea de que sigue siendo bendecido por HC, cuando ocurre todo lo contrario.

Por lo menos ahora ya se sabrá públicamente que Zacarías está desautorizado por el propio Horacio a decir que tiene el apoyo presidencial. Esta definición del propio HC era inevitable, por cuanto se acercan los días de definiciones en relación a las candidaturas, tanto para las municipales como las internas para la junta de gobierno de la ANR, así como eventualmente una Constituyente y después las internas para las generales de 2018.

De momento, sin embargo, Horacio sigue desconfiando de las internas prematuras, ya que su olfato político le indica que la disidencia colorada podría retomar fuerzas poniendo en jaque la gobernabilidad alcanzada por el cartismo.

Un aviso en tal sentido ya provino de la forma en que se trata de enfrentar la quiebra de la Azucarera Iturbe, que dejó un tendal de damnificados financieros y sociales, entre ellos el mismo Estado y los obreros. Al anuncio de un salvataje del Gobierno a los cañicultores, hecho por el presidente afectando un monto límite de G. 15 mil millones del presupuesto estatal, le siguió la presentación de un proyecto de ley de la disidencia colorada que nada menos propone la estatización de las deudas del ingenio guaireño, con la vista puesta en el pago a uno de los acreedores afectados, el senador Oscar González Daher.

Aparte del notorio interés en ayudar al legislador a recuperar sus acreencias, lo dramático del caso es que se dibuja a propósito un drama social cuando en realidad se está en presencia de una simple quiebra de una empresa privada que no puede subsistir por sus propios medios por mala gestión o porque su rubro es antieconómico, ya que el mercado de por sí no le puede redimir de su crítica situación financiera.

Recurrir al Estado para salvar a una empresa productiva que está fuera de las leyes del mercado, es lo peor que se pueda hacer. Resulta ocioso decir que Cartes no se comerá el palillo en la mesa que le pretenden servir los legisladores de la disidencia colorada, por más que haya un problema social de por medio. Aún lo planteado por el presidente, de un rescate a los cañicultores, sería desafortunado por donde se lo mire, pero por lo menos resulta un paliativo para el sector campesino más desprotegido en este caso.

Galaverna y su legendaria capacidad de sobrevivencia

Mientras la disidencia colorada y la clase política en general no terminan de recobrarse de los golpes recibidos del cartismo, la astucia política del senador Juan Carlos Galaverna pareció salir indemne del bombazo recibido por la difusión de los videos “hot” de su autoría.

La capacidad de supervivencia de “Calé” ya resulta legendaria, más aún cuando el hecho de acudir a la Justicia le ayudó a salir fortalecido del escándalo sexual, en un país acostumbrado a no dar tanta importancia a estos “deslices”, tal como también tuvo después un juez de la niñez y la adolescencia.

Con las decisiones a su favor de una jueza y de tres camaristas de apelación que prohibieron la continuidad de la viralización del material porno, Galaverna volvió a demostrar que controla los vericuetos del laberinto judicial más que cualquier otro político, causando la envidia de su colega y rival en este cometido, el senador Enrique Bacchetta, y la lógica preocupación del mismo HC, que no vio mejor forma de comportarse ante esta realidad que volver a reatar las relaciones con “Calé”, mostrándose en una foto junto al senador en la boda religiosa de su hijo en Ypacaraí.

Mientras se desarrollan estos avatares políticos, la economía del país pasa por un buen momento, con el anuncio de que las expectativas de los empresarios han mejorado, respecto al ambiente de negocios que se espera para los meses que quedan de 2014 y los del ejercicio 2015, previéndose un crecimiento en torno al 4 por ciento anual del Producto Interno Bruto (PIB)

 

Una razón adicional para seguir apostando por la gobernabilidad, la buena gestión del Gobierno que se exprese en ejecución de obras y la atención a los problemas sociales más urgentes como la reducción de la pobreza y la creación de empleos. Todos estos temas son parte de la agenda del Gobierno cartista, que busca afanosamente sentar las bases para un andar político exitoso en las próximas compulsas electorales que ya están a las puertas.

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