Cartes une a la ANR para buscar la victoria en abril

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Horacio Cartes asume la titularidad de la ANR con el objetivo de controlar el poder total si es que logra vencer en las elecciones generales de abril próximo.

Escribe: Luis Alen.

 

Uno de los mayores logros políticos de Horacio Cartes ha sido el último “abrazo republicano”, con el objetivo de vencer en las elecciones generales de abril próximo a una oposición que no termina de unirse, dando así mayores posibilidades para una victoria de la ANR. El liderazgo indiscutido de HC en el Partido Colorado se concretó es cierto con el triunfo en la interna frente a Marito, pero también se debe reconocer que en los cinco años de gobierno del abdismo, Horacio se constituyó en “el poder detrás del trono”, habiendo salvado dos veces al presidente del juicio político.

 

Horacio Cartes asume como nuevo titular de la junta de gobierno de la ANR, en lo que implica su vuelta a un cargo político relevante después de dejar la jefatura del Estado en 2018, tras cinco años en que se había convertido en el verdadero “hombre fuerte” del Paraguay, ejerciendo de hecho como factor de poder, erigiéndose en una especie de soporte político del presidente Mario Abdo.

Ahora como líder colorado y no sólo de una facción del partido, HC se propone vencer en los comicios del 30 de abril a una oposición nucleada en su mayoría en la Concertación Nacional, pero que al mismo tiempo presenta fisuras que complican la posibilidad de la victoria opositora.

Resulta prácticamente la primera vez en que un expresidente de la República vuelve a ejercer el poder a partir de controlar la ANR. De hecho, ya lo venía ejerciendo por interpósita persona, pero ahora Cartes se presenta él mismo como el auténtico árbitro de la situación política, tanto colorada como nacional.

El escenario electoral se presenta más favorable para el partido Colorado, teniendo en cuenta los recursos económicos con que cuenta el cartismo y la maquinaria estatal controlada por la oficialista Fuerza Republicana, pero, al mismo tiempo, la Concertación opositora debería insistir en un programa de gobierno que impulse una rendición de cuentas de los préstamos de la pandemia que aumentaron en forma excesiva la deuda externa, poniendo en peligro el equilibrio de las finanzas públicas, así como una completa revisión del sistema fiscal-judicial, que permita un combate exitoso a las bandas criminales asociadas al narcotráfico y al contrabando.

La sociedad ya no está para aguantar otros cinco años de continuidad de la crisis económica y social con el agregado de la creciente inseguridad tanto física como jurídica, por lo que se debería esperar más compromiso de los candidatos en esta perspectiva, buscando soluciones a los grandes problemas que aquejan a la nación, y no meras promesas de “estar mejor”, como es el lema actual de la dupla cartista Santi Peña-Pedro Alliana.

 

La incógnita Itaipú

La revisión del Anexo C del Tratado de Itaipú quedó para el nuevo Gobierno que surja de las elecciones, con el desafío de plantear al Brasil un cambio en el régimen del precio de la energía no consumida por la ANDE y cedida al vecino a precio muy bajo que no condice con el valor de mercado existente en el intercambio energético que realiza, por ejemplo, Argentina con sus vecinos, a excepción de Yacyretá.

Es que en la EBY también le conviene mucho más a Paraguay consumir toda la energía que le corresponde en la binacional argentino-paraguaya. en vez de esperar que sus socios le paguen un exiguo precio por la electricidad cedida, que incluso es pagada con un gran retraso de casi dos años.

Los electores tendrían que sopesar bien en quién confiar la negociación con el Brasil y también con la Argentina. Si se trata de Santi Peña, habría que ver cómo le “autoriza” su mentor HC a llevar adelante las tratativas, especialmente con el Brasil, con el cual se mantiene a la vez un problemático relacionamiento relacionado con los tráficos ilícitos de frontera, y entre ellos el contrabando de cigarrillos, en su mayoría fabricados por la empresa Tabesa de Cartes.

Dejar la negociación con Brasil en manos de quienes detentan a su vez el multimillonario negocio del tabaco, con rutas que coinciden muchas veces con la de los narcos, no sería del todo acertado, porque la soberanía energética nacional no puede estar supeditada a intereses espurios de contrabandistas y narcotraficantes.

En esta perspectiva, resulta más atinado esperar que se vuelque la preferencia del electorado hacia un Gobierno de la Concertación, con un Efraín Alegre que está dispuesto a poner en primer lugar la obtención del máximo beneficio con la venta de la energía a los vecinos a precios de mercado, con la libre disponibilidad del excedente, como forma de financiar los planes de desarrollo e inversiones destinadas a fomentar la recuperación del aparato productivo que traiga una mejor distribución de la riqueza generada en el país, entre todos los componentes del Producto Interno Bruto (PIB) de la economía.

 

El poder total de HC

Horacio Cartes tiene el objetivo de asumir el poder total de la República con su títere Santi Peña en el Palacio de López, mostrando la imagen del hombre fuerte que controla todos los resortes legales, con lo cual desea constituirse en el interlocutor válido para renegociar el tema energético con los vecinos.

Sin embargo, el nuevo Gobierno brasileño de Lula da Silva, proveniente del izquierdista PT (Partido de los Trabajadores) tendría mejores relaciones con la gente del Frente Guasu, como el caso del miembro del Parlasur y experto en cuestiones energéticas, Ricardo Canese.

El gran problema de HC, además de la ya citada prioridad brindada a su negocio multimillonario tabacalero, es que en cualquier momento le puede sobrevenir el pedido de extradición de Estados Unidos, que continúa pendiente, a tenor de las acusaciones que recibió el año pasado de la potencia hegemónica, en el sentido de apañar los tráficos que alimentan la gran lavandería de dinero sucio en que se ha convertido el Paraguay en los últimos años, y especialmente desde su presidencia en 2013-2018, según la denuncia del departamento de Estado norteamericano que sirvió de base para sacarle la visa a Horacio y declararle “significativamente corrupto”, juntamente a su actual aliado en la ANR, el vicepresidente Hugo Velázquez.

Hasta el momento, Cartes se abroquela en la ANR con el aval de los votantes colorados que lo catapultaron a la cima del poder partidario. Pero habrá que ver hasta dónde persiste el electorado en otorgarle un cheque en blanco, que puede tener fecha de vencimiento el 30 de abril, o una renovación por cinco largos años que sólo podría tener un final abrupto con alguna petición procedente del Norte.

Cualquier intento de liderazgos opositores por fuera de la Concertación suena a ventaja concedida a Santi Peña para que triunfe en abril, por lo que candidatos como Euclides Acevedo, “Payo” Cubas o José Luis Chilavert, y otra veintena de nombres, aparecen como si hayan sido incentivados por HC para dividir a la oposición.

A estas alturas, el “voto útil” a favor del cambio se orienta hacia Efraín Alegre,  pero el titular liberal debería también esmerarse más en presentar un programa de gobierno que formule las políticas indicadas para salvar a la República tanto de la pobreza como del crimen organizado.

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