Cartismo asegura impunidad sin necesidad de ganar interna

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El blindaje cartista al ministro Antonio Fretes tiene su explicación en la necesidad de asegurar la impunidad para Horacio Cartes, sin olvidar que también Marito Abdo puede necesitar una defensa similar.

Escribe: Luis Alen.

 

Con una mayoría siempre disponible en la Cámara de Diputados, Horacio Cartes prácticamente ya ganó la pulseada contra Marito Abdo, sin necesidad de conseguir un plebiscito favorable de las urnas el próximo 18 de diciembre, en una interna que será prácticamente un mero trámite, ya que con hábiles maniobras políticas logró por anticipado el predominio de la impunidad judicial, demostrando su capacidad para imponer los temas en discusión por sobre asuntos mucho más importantes para la nación como la lucha contra la mafia, la corrupción, además de las urgencias económicas y sociales.

 

 

El desafío electoral en la interna de la ANR presagiaba hacia mediados de este año una pulseada feroz entre el oficialismo abdista y la disidencia cartista, sobre temas como la lucha contra el crimen organizado, la narcopolítica, la corrupción en la administración pública y la impunidad judicial.

Pero, finalmente, ahora la pelea sólo se centra en cómo llegar a una especie de nuevo “abrazo republicano”, no sólo por el posible “empate técnico” en los comicios del 18 de diciembre, sino porque de las acusaciones ya conocidas entre los dos sectores se ha pasado a un creciente atisbo de componenda para evitar las investigaciones judiciales en la próxima etapa política de la vida nacional.

En una habilidosa jugada de ajedrez político, el movimiento de Cartes consiguió triunfos sucesivos en la Cámara de Diputados, atornillando en su puesto al ministro Antonio Fretes de la Corte Suprema, para después poner en suspenso una donación de Europa de casi 40 millones de euros destinada a miles de niños de la escuela primaria, que fueron recursos ya aceptados por el propio Horacio cuando era presidente de la República, con el argumento que con la reculada se estaba evitando instalar supuestamente la ideología de género en las mentes infantiles, pero la propia Unión Europea desmintió que tuviera el control sobre el contenido de la malla curricular del sistema escolar básico, que es atribución exclusiva de las autoridades paraguayas.

En un país con una ciudadanía bien informada, difícilmente una manipulación política como la señalada habría tenido eco, obligando por el contrario a tener en cuenta la importancia de una educación capaz de sacar a las nuevas generaciones de las limitaciones de la ignorancia y la falta de mentalidad crítica, con el fin de acceder a una formación capaz de enviar al mercado laboral recursos humanos con solidez formativa con suficiente capacidad técnica.

Pero como han dicho algunos comentaristas políticos connotados, “estamos en Paraguay”, donde parece más bien instalarse con solidez una mentalidad retrógrada que prefiere volcarse hacia actitudes fundamentalistas e irracionales, por encima de una posición más seria y contraria a las manipulaciones políticas, que vienen precisamente de sectores políticos identificados con la narcopolítica, el contrabando de cigarrillos y el lavado de dinero.

 

 

Triunfa la impunidad

Con la maniobra cartista en Diputados ha triunfado la impunidad en la lucha contra la corrupción, promoviendo una negra perspectiva para el futuro del país. La defensa a toda costa de la fiscala general Sandra Quiñónez, y ahora del expresidente de la Corte, Antonio Fretes, denota en forma rotunda el plan A de HC de poner en primer lugar una férrea barrera contra las ansias de la sociedad de contar con una Justicia imparcial y no dependiente de las “sugerencias” políticas a los jueces.

Pero tampoco Marito Abdo y su gente le va en zaga en la misma intención, ya que ahora se especula en los mentideros políticos que ya está armada la terna de los tres candidatos del agrado oficialista para la fiscalía general, a ser integrada en los próximos días por el Consejo de la Magistratura.

Un aviso de una posible reedición del pacto cicatrizante de impunidad lo dio una parte de la bancada abdista de Diputados en las votaciones últimas en alianza con el cartismo, no sólo para la impunidad judicial sino en el tema de los fondos para la educación.

Todo lo cual augura que no están desatinados quienes aducen que existiría un Plan B de Marito en la dirección de un posible “abrazo” con HC, a pesar de que tanto el presidente como su candidato para sucederle, Arnoldo Wiens, niegan que se abrazarán con el candidato títere de Cartes, Santi Peña, si éste finalmente es el aspirante de la ANR a la presidencia de la República para las elecciones generales.

Como resultado de esta nueva confabulación posible del poder legal y fáctico, puede ocurrir que toda la carga de un discurso anticorrupción y contra la impunidad, le deberá corresponder a la oposición en la campaña electoral con vistas a los comicios de abril.

Pero los opositores también aparecieron divididos en el tema de los fondos europeos para la educación, cuando se sabe que estos recursos serán de suma relevancia en el caso que asuma una dupla opositora el gobierno nacional el próximo 15 de agosto.

Con esto se confirma que el avance cartista para cooptar sectores de la oposición, como el caso notorio del llanismo liberal, le resulta sumamente útil a HC en su intento por instalar un discurso de derecha y fundamentalista, en los importantes temas de la familia y de la educación de los hijos, dejando relegados a un segundo plano las luchas contra el predominio de la narcopolítica, el crimen organizado y la corrupción, en el ámbito de la Justicia, allanando así el camino para el triunfo de la impunidad.

 

La renuncia “compartida”

El pedido de renuncia para la ministra de la Corte, Carolina Llanes, proveniente de la bancada cartista de Diputados, poniendo en situación de “igualdad” a la citada integrante del máximo tribunal con su colega Antonio Fretes, derivó indudablemente del convencimiento que tiene de sí mismo Horacio Cartes como la instancia suprema del poder, al punto de erigirse en el árbitro de los más altos integrantes del Poder Judicial.

Pero un HC envalentonado se topó rápidamente con la realidad política más complicada, cuando el Senado aprobó otro proyecto de declaración que insta a la renuncia del ministro Fretes y resolvió pedir a la Cámara de Diputados volver a repetir la votación para acusar al ex presidente del máximo tribunal, con miras a llevar adelante el proceso de juicio político.

Por su parte, la ministra Llanes anunció que no renunciará a pedido del cartismo y que el intento de establecer una similitud entre ella y el ministro Fretes y el hijo de éste, Amílcar, es un “montaje falaz” realizado en el contexto de una guerra entre grupos de intereses políticos en plena contienda electoral, haciendo que el Poder Judicial sea un campo de batalla feroz teniendo en la mira a quienes están luchando contra el narcotráfico y el lavado de dinero en la misma Corte, como la citada ministra, que son de esta manera el objetivo de “los grupos de poder que manejan estos esquemas, y quienes así quieren descalificar al sistema y a las personas al frente”, según expresó la integrante del más alto tribunal de la República.

Crece también la necesidad de mantener la movilización ciudadana contra la corrupción y la impunidad, que se ha debilitado notoriamente en los últimos tiempos, frente al avance de las multitudinarias citas recientes de los “provida” y “profamilia” en las plazas del centro de Asunción, promovidas básicamente por el cartismo,  con apoyo de prensa e internet, y hasta con un probable financiamiento incluido debido a los costos enormes de una gran masa movilizada.

Esta coyuntura política y social previa a las internas, habla de una estrategia bien hilvanada del cartismo que le es muy favorable para demostrar que su poder fáctico sobre el Poder Judicial y la Fiscalía continúa sin ser erosionado, ni siquiera después de la declaración de “significativamente corrupto” de su líder HC por parte de Estados Unidos, y que menos aún da señales de “renunciar” a su pretensión de asumir la suma del poder desde la titularidad de la ANR.

Ahora queda por ver la orientación que tendrá la campaña de la oposición tras su interna del próximo 18 y de las movilizaciones que debería priorizar la sociedad civil organizada para concienciar sobre la necesidad de erradicar la corrupción y su mecanismo de retroalimentación que es la impunidad judicial, en el próximo período constitucional de gobierno.

 

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