Cuando se une el talento con la determinación es posible la obtención de resultados en diversas áreas. El Parque Tecnológico Itaipu (PTI) recoge datos que permiten conocer a fondo las ventajas del biogás y el aprovechamiento de las fuentes energéticas provistas por la naturaleza.
Actualmente una de sus dependencias, el Centro de Innovación en Tecnología Energéticas (CITE), cuyo coordinador es el Ing. Juan Domaniczky, estableció tres líneas de acción complementarias.
Identifica energías limpias programadas como la solar, hidráulica y eólica (obtenida a partir del viento y que es convertida en otras formas útiles de energía para las actividades humanas). Con un minucioso trabajo de campo, los ingenieros encargados de los proyectos volvieron a subdividir estas áreas para su mejor estudio.
El área de bioenergías se subdivide en tres ítems, como la Programación de Energía Biomasa, Biocombustible y Biogás, esta última tiene una de las mayores ventajas para hacer del planeta tierra un lugar habitable con menos contaminación, ya que permite que el ser humano se nutra de lo que ya desechó.
El biogás es considerado un combustible confiable, el cual se produce de recursos renovables, residuos industriales o basura.
Comparado a otras energías renovables como el viento o la energía solar, el biogás se puede producir pese a factores adversos como el clima o el horario y de manera distribuida.
El proceso biológico en una planta de biogás transcurre de manera ininterrumpida las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
La biomasa es objeto de investigación a cargo del Ing. Domaniczky y el equipo técnico del CITE. La misma sirve para la producción del biogás, utilizando efluentes líquidos provenientes de las excretas de animales y plantas de tratamientos industriales y de tratamiento de residuos sólidos que se originan en las viviendas y en los centros comerciales, como materia prima para su valorización energética, transformándolo en producto de alto valor agregado.
La educación social y la valoración del ecosistema permitirán un mejor aprovechamiento de los desechos que ya no se utilizan, para generar el biogás necesario para la subsistencia y herencia de nuestros sucesores.
El Ing. Domaniczky explica cuál es la metodología utilizada para el tratamiento de efluentes porcinos para producción de biogás y fertilizantes. “El proyecto de construcción está todo concluido, ahora estamos haciendo unos ajustes e instalando unos equipos de medición que van a permitir mejorar el sistema de monitoreo y control con una pequeña inyección de recursos, el cual permitirá optimizar el sistema de biodigestor (en su forma más simple, un contenedor cerrado, hermético e impermeable (llamado reactor), dentro del cual se deposita el material orgánico a fermentar (excrementos de animales y humanos, desechos vegetales). El propósito de esto es medir en cada una de las etapas de las fases, tanto del ingreso como la salida de los efluentes (aguas servidas con desechos sólidos, líquidos o gaseosos que son emitidos por viviendas y/o industrias), ver la calidad del sistema de tratamiento y de ahí evaluar la producción del biogás, la eficiencia del sistema y buscar parámetros que estabilicen y mejoren la producción de biogás”.
Actualmente los técnicos del CITE están haciendo modificaciones del sistema de prelavado con unos nuevos componentes, que están en el sistema de purificación de gases y tratamiento. El efluente siempre es excreto de cerdo, o efluentes que el ser humano ya no utiliza.
Explicó que anteriormente las basuras de los frigoríficos eran transportados a grandes distancias porque quedaban como residuos sólidos. Subrayó que hoy esos residuos están siendo tratados en un frigorífico (en la planta de tratamiento de efluentes) para que luego del procesamiento obtengan un “compos” y sean utilizados como lodo o fertilizantes.
Este trabajo se está realizando con la alianza del Parque Tecnológico Itaipu (PTI), La Granja San Bernardo y la Ande.
La Granja San Bernardo es considerada como modelo ya que es una de las mayores empresas con una gran producción de lechones por año. El propietario habilitó de forma voluntaria sus instalaciones para la promoción de un sistema de reutilización de los residuos provenientes de las excretas del cerdo a través de dos biodigestores y su conversión en biogás.
Dentro de la granja van a ser instalados los sistemas de automatización para monitorear, verificar y optimizar el proceso de generación de biogás. Luego de este proceso se genera energía eléctrica.
Por otra parte la ANDE aportó el grupo generador, mientras que el PTI y la Granja San Bernardo hacen el sistema de tratamiento de gases y la integración del proyecto para generar energía eléctrica a partir de esos gases. La eficiencia del sistema, aprovechando el valor energético de residuos y minimizando su impacto ambiental es la meta de este proyecto.
En estos momentos el PTI está terminando el proyecto de relevamiento de datos, donde se van a instalar los equipos. Se estima que para dentro de 60 días aproximadamente esté funcionando el sistema de automatización para monitorear, verificar y optimizar el proceso de generación de biogás. La instalación de esta maquinaria servirá para la optimización de la generación y producción de biogás que ya se está desarrollando y llevar a los estudiantes – investigadores para que visiten y evalúen esto, y buscar que la empresa que trabajó para desarrollar el proyecto, así como otros interesados en implementar esta tecnología en distintos sectores.
“El proyecto va a continuar, ya que ésta es una estación de difusión, es un proyecto piloto primero y único en el país, ni esta tecnología de tratamiento de gas existe en Paraguay, es la única”, finalizó el Ing. Domaniczky, encargado del proyecto.





























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