Empresarios y comerciantes de Ciudad del Este esperan que el movimiento comercial de Ciudad del Este mejore en los próximos días, tras la finalización del Mundial de Fútbol que se desarrolló en el Brasil.
Durante el desarrollo del Mundial el volumen de visitantes venidos del Brasil, se redujo al mínimo. La esperanza de que turistas crucen hacia el Paraguay no se concretó y las ventas durante todos estos días fue más que modesta.
Se estima que en los próximos días el volumen de gente que ingresa del vecino país se vaya normalizando y con ello que el comercio recupere movimiento. El hecho de que la cotización del dólar se haya estabilizado, con relación al Real, también ayuda.
El pasado fin de semana se pudo observa un poco más de volumen en cuanto a presencia de gente circulando por las calles de Ciudad del Este. “No tenemos a donde ir, por lo que no nos queda otra cosa que esperar pacientemente que todo vuelva a mejorar. Sin dudas es un año complicado para todos, la situación es difícil”, comenta Evaristo González, trabajador de la vía pública.
Insistió que la situación económica de Ciudad del Este empezó a decaer desde el 2010. “Desde que se desató aquella gran crisis de la economía norteamericana, nunca más pudimos recuperarnos totalmente. La gente que tiene un poco de ahorro, está pudiendo aguantar, pero muchos tratan de buscar trabajo en otro lado, pero lamentablemente no hay muchas opciones, por lo que al final terminamos de nuevo en la calle”, refiere.
El mesitero espera que ahora que terminó el mundial, los militares y la Policía Federal no se concentren de nuevo en el Puente de la Amistad. “Cuando esto se vuelve demasiado lento y los turistas son sometidos a controles muy rigurosos, a pesar de estar en regla, con los documentos en mano y la declaración de toda la mercadería que transporta, siempre les crean problemas y eso en la mayoría de las veces espanta a los turistas”, añade.
Sin alternativa
En Ciudad del Este, a diferencia de otras ciudades del interior del país, el motor generador de su economía se concentra en el comercio y los principales compradores son los brasileños, si éstos están ausentes la ciudad entra en coma.
“Santa Rita, Naranjal en el sur o San Alberto, entre otras ciudades en el norte viven de la agricultura, lo único que quieren es que el puente de la Amistad esté en condiciones para que les garantice el traslado de los granos que producen, lo demás no le interesa. En cambio nosotros no vivimos de la agricultura, vivimos del comercio, por eso es muy importante tratar bien al que nos visita y compra, por eso no termino de entender los numeroso casos de estafas a turistas, que se denuncia”, comentó por su parte Miguel Noguera, trabajador mototaxista.
“Para nosotros todo es muy difícil. Cuando no hay mucha circulación sobre el puente, los primeros que dejamos de trabajar somos nosotros y en estos días prácticamente lo que hacemos es traslado interno. Llevamos pasajeros al Mercado de Abasto y otros puntos. La travesía hacia el lado brasileño se redujo. Los compañeros se quejan, pero qué vamos a hacer, no tenemos otra opción de trabajo”, añadió.





























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