Piden a Marito que pugne con HC para liderar ANR

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El abrazo republicano ya es cosa del pasado, pues ahora se plantea una puja aparte entre Marito Abdo y Horacio Cartes por la junta de la ANR.

Escribe: Luis Alen.

 

Legisladores integrantes de Añetete propusieron a Marito Abdo que se postule por el movimiento como candidato a la presidencia de la junta de gobierno de la ANR, en la próxima elección que tendrá lugar el año próximo en simultáneo con la interna para las generales de 2023. Con ello se produciría un duelo aparte del actual presidente de la República con HC, a quien también sus seguidores le propusieron la candidatura, aunque por ahora Marito sólo respondió que lo va a pensar.

 

La movida tiene el objetivo de movilizar a los votantes colorados anticartistas y ayudar de paso a la candidatura de Hugo Velázquez, que se enfrentará con el delfín de HC, Santi Peña, en lo que aparece como las primeras escaramuzas de una campaña dentro del Partido Colorado que se presenta ya en los papeles previos como muy reñida.

Se puede apreciar así un escenario totalmente distinto al de los abrazos de concordia colorada durante la contienda electoral municipal, porque tras las clamorosas derrotas en algunos distritos importantes como Ciudad del Este, el mismo Hugo Velázquez y otros líderes hicieron correr la voz de que Horacio Cartes “no es invencible”.

Sin embargo, si la estrategia cartista es “ayudar” a la dupla Peña-Alliana llevando a Horacio a competir por la titularidad de la junta de gobierno de la ANR, para mantener así al empresario tabacalero como el factótum real del poder, los de Añetete respondieron con otra jugada de ajedrez político, porque nada menos que podría enfrentar a Marito Abdo, a pesar de la posible incompatibilidad prevista en la Constitución para el presidente.

Es que el artículo 237 de la Carta Magna indica que “el presidente de la República y el Vicepresidente no pueden ejercer cargos públicos o privados, remunerados o no, mientras duren en sus funciones. Tampoco pueden ejercer el comercio, la industria o actividad profesional alguna, debiendo dedicarse en exclusividad a sus funciones”.

Ya fue el caso de Nicanor Duarte Frutos, quien cuando era jefe de Estado había pugnado en la interna por la titularidad colorada, con serios reparos por parte de juristas colorados y de la oposición, debiendo después pedir “permiso” para ceder el cargo al vicepresidente José Alberto Alderete y manejar el partido a control remoto.

 

La consigna: frenar a HC

Ya empiezan las primeras escaramuzas de la interna colorada con miras al 2023, con el vicepresidente Hugo Velázquez que trata de sacar provecho del contundente fracaso de la ANR en Alto Paraná para desafiar el poder de Horacio Cartes. Estaba previsto que el resultado electoral en Ciudad del Este iba a influir en el proceso que ya se inicia de la campaña presidencial, más aún tras la estrepitosa derrota como la registrada.

Las elecciones municipales han servido de barómetro útil para predecir el escenario que se viene con las generales de dentro de un año y medio, porque se demostró que el cartismo puede ser batido, no sólo en la interna sino también en la general por una oposición unida. Además de un programa de gobierno consensuado, los opositores tendrán que buscar una figura carismática que aglutine, mientras los colorados seguramente se propondrán superar el predominio de HC en una interna que se presentará muy disputada.

Si bien el Partido Colorado se alzó con más del 60 por ciento de las intendencias del país e incluso fue el mayor beneficiado con el nuevo voto preferencial para las juntas municipales, no menos cierto es que se fortalecieron las alianzas opositoras impulsadas principalmente por el voto independiente o anticolorado, en importantes conglomerados urbanos como la capital del Alto Paraná, Encarnación y Villarrica, más el caso emblemático de los municipios vecinos de Hernandarias, Minga Guazú y Presidente Franco, integrantes del área metropolitana de Ciudad del Este.

En CDE la cúpula cartista trata de culpar de la catastrófica caída a Javier Zacarías Irún, quien se refugió ahora en el abdismo para sortear la amenaza de expulsión del partido al vicepresidente tercero de la junta de gobierno por su “traición”, pero lo que no dicen HC y sus acólitos es que quedó demostrada la posibilidad de derrotar al Patrón mediante la movilización ciudadana, a pesar de su dinero y su poder fáctico basado en el control sobre la Fiscalía y el Poder Judicial.

El aviso de lo que podría darse en 2023 estaría preocupando a HC, más aún porque está visto que su carácter de “hombre fuerte” ya fue puesto en entredicho por Hugo Velázquez, quien se lanzó a la arena inmediatamente después de los comicios del 10 de octubre, dando como un hecho su capacidad de vencer al delfín cartista, Santi Peña. Pero no sólo eso, sino que anunciando que una vez asegurada la candidatura de la ANR a la presidencia, llamará a HC para el “abrazo republicano”, con la salvedad de que no será un simple amanuense del Patrón, marcando así distancia como de aquí a la Luna con respecto a la presidencia de Marito Abdo. 

Es decir, Velázquez promete volver a unir en su persona el poder formal ahora ostentado aún por Abdo, con el poder real controlado fácticamente por Cartes. Esto comporta no sólo la obligación de ganar la interna, sino también lo más importante, comenzar a recuperar el poder de influir sobre las instancias judiciales claves como son la Fiscalía, el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y la misma Corte Suprema, que por ahora estarían aún respondiendo a directivas del Patrón y no precisamente del vicepresidente.

La consigna de frenar al Patrón HC ya de inmediato es la que indudablemente fogonea la movida para llevar a Marito a competir con Cartes por la titularidad de la ANR. 

Así, mantener en vigencia políticamente a Marito, para que se candidate en la interna simultánea de diciembre de 2022 a propuesta del movimiento Añetete, significa no sólo  una especie de pelea aparte entre el presidente y Cartes, quien no negó hasta el momento la posibilidad de ser el candidato de Honor Colorado, sino además un mensaje de que existe desde ahora la intención de poner punto final a la hegemonía cartista tanto en la ANR como a nivel país.

Es una estrategia que daría más impulso a la candidatura presidencial de Velázquez, quien tiene el objetivo bien centrado en evitar que HC gane la titularidad de la junta de gobierno colorada, que es un trofeo esencial para el empresario tabacalero y dirigente deportivo con el fin de mantener su poder fáctico y llegar así a condicionar una eventual gestión presidencial velazquista.

 

El candidato opositor

La oposición logró reunir en su conjunto casi 300 mil votos más que la ANR en las elecciones municipales a nivel país, con el surgimiento de alianzas dominadas en algunos casos por independientes o en otros casos por representantes del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA). La necesidad de contar con un candidato que entusiasme y aglutine a los votantes opositores será crucial para la formación de la alianza capaz de alcanzar el Palacio de López en 2023.

Otro aspecto clave será llegar a acordar un programa básico consensuado de gobierno, que podría hasta servir de base para armar listas unificadas opositoras no sólo para el Ejecutivo sino también con miras a la captación de la mayor cantidad posible de bancas en el Congreso, de tal forma a evitar que se dé la contradicción de un gobierno sin mayoría parlamentaria, como ya le ocurriera a Fernando Lugo en 2008-2012, y que lo llevó finalmente a su caída por juicio político.

Quien debería encabezar la chapa del frente opositor tendría que ser el ganador de la interna del PLRA, que en estos momentos le tiene a Efraín Alegre y a Blas Llano, sus principales referentes, enfrentados sin posibilidad de acordar una mínima convivencia en aras de la unidad opositora.

El sorpresivo anuncio de Norman Harrison de su retiro de la política al constatar que resulta “misión imposible” tender un puente entre Alegre y Llano, echa por tierra por ahora cualquier movimiento tendiente a la conformación del frente opositor para batir a la ANR en 2023. 

En la ANR cartista se frotan las manos con la retirada de Harrison, quien al decir de la diputada liberal Celeste Amarilla es el “único millonario” en la dirigencia del PLRA. La falta de un consenso opositor en los objetivos centrales para lograr la alternancia y un mejor gobierno, beneficiará a la propuesta de la ANR, sea ella de Velázquez o de Peña, en 2023.

La derrota de Eduardo Nakayama en Asunción caló hondo en Harrison, porque fue el resultado de la falta de unidad en el PLRA, con dirigentes que apostaron por el resultado adverso, a sabiendas que con ello eliminaban de un plumazo al empresario farmacéutico de la lucha por el poder.

Las peleas intestinas en la oposición le hacen perder la inmejorable oportunidad de presentar una propuesta programática seria de gobierno, que es lo que la ciudadanía está esperando más allá de la lucha por el poder en la ANR entre Velázquez y HC.

 

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